La mente interdimensional

 
 

La mente interdimensional es un deseo de querer saber. 

 

Una mente abierta no tiene nada que ver con la  superstición; no tiene nada que ver con vuestros temores, vuestra religión, vuestras reliquias, o el  lugar donde vivís. Es sencillamente la capacidad de entrar en contacto con lo desconocido, sin expectativas de lo que se va a encontrar, o de lo que debería ser encontrado, o qué beneficio se va a obtener de él.

 

¡Os escandalizaría saber todos los tipos de seres que  viven en vuestro propio universo!

 

A aquellos que viven dentro de vuestro universo los calificaríais de feos, porque no se asemejan a vuestra percepción de la belleza. Y sin embargo sus almas son como un Dios completo. Ellos son la fuerza de vida. Estamos hablando de seres con tal conciencia, que se extienden más allá de cualquier cosa que hayáis alguna vez soñado. Para mí, eso es Dios; para vosotros, es fealdad. Una mente abierta tiene que destruir todo ese modo de pensar para llegar a ser interdimensional.

 

No llegaréis allá en vuestra realidad si esa realidad está plagada de dogma, superstición, temor y suposiciones de cómo deben ser las cosas.

 

Para poder poner en acción la mente interdimensional tendréis que haber dicho adiós a todas esas cosas.

 
 
Ramtha – OVNIS, Conciencia, Energía y Realidad
 
 
 
 
 

¿Cómo hacer comprender a la gente sencilla que su universo local, el mundo con el que interaccionan, es fruto de lo que como grupo llevan en su mente? ¿Cómo hacerles comprender que nuestro mundo es una ilusión, una construcción mental, y que lo que ellos llevan en su mente es primordial para transformar su mundo en un paraíso o en un infierno?

 

Ellos, la mayoría, están perdidos en sus juegos, sus competiciones y en proveerse de los medios de subsistencia.

 

Nadie les enseñó que para crear el mundo maravilloso con el que sueñan, con un entorno físico sin apenas escollos que sortear, es imprescindible que desarrollen gran avidez por el Conocimiento Verdadero, dejando de lado todo pasatiempo o lo que no les sirve para su crecimiento en lo espiritual*, pues así pronto comprenderían que todo sufrimiento tiene una causa basada en una falsedad, una trampa.

 

El poco tiempo que les queda libre no suelen utilizarlo para su crecimiento en lo espiritual, aquello que transformaría su mundo, sino que lo dejan transcurrir inmersos en las trampas que no les permiten crecer, sino que les preparan para ser retenidos**.

 

Esperemos que con el transcurrir de los nuevos tiempos y con las nuevas almas que nos están llegando, algunas de ellas pertenecientes a hermanas y hermanos del espacio de mayor nivel espiritual, sin deudas kármicas que saldar aquí, y habiéndose hecho más transparentes los velos debido a los cambios en nuestra galaxia que afectan a nuestro Sistema Solar y a la rejilla que rodea a la Tierra, nuestro mundo esté en condiciones de dar soporte a una nueva estirpe de mujeres y de hombres más en consonancia con nuestro Universo y capaces de transformar nuestro mundo en base a su mente debido a haber comprendido que ellas y ellos son la clave para llevar a su mundo allá donde deseen sin temor alguno a seres negativos de aquí o llegados del espacio.

 

Ellas y ellos serían conocedores de que toda la Creación y todas las experiencias dependen de ellos mismos así como las experiencias vividas en su gran obra de teatro; sabrían que ellos controlan tanto a los personajes como la trama.

 

El comprender es el paso imprescindible para la transformación; sin ello tan solo seremos dioses inconscientes creando, creando sí, pero creando mundos insensatos, pues insensato es todo aquel mundo en el que impere el dolor en vez de la dicha, debido a que sus creadores no comprenden, dando ello lugar a que ellos mismos desprecien el mundo que crean por sumirles en la desdicha.

 

El Libertario

*de nuevo, la espiritualidad supone justo lo contrario que la religión, pues mientras la espiritualidad nos libera de todas las ataduras, la religión las refuerza
**los medios de adoctrinamiento de masas
 
 
 
 

 

Imagino a nuestra Tierra rodeada de unas emanaciones que nosotros no vemos; estas emanaciones, que aunque no las podemos ver si pudiéramos sentirlas, provendrían de los seres de mayor grado de conciencia a los que ella alberga y da soporte*. Esas emanaciones estarían constantemente colándose a los mundos de la siguiente dimensión, la cuarta, e incluso a los demás.

 

Consisten en una especie de luminosidad y una especie de manto oscuro; ese manto oscuro sería más denso y apenas podría sobrepasar los mundos de la cuarta densidad, pero la luminosidad sí podría traspasar estos últimos  mundos, los de cuarta densidad, llegando plenamente a los de 5ª y 6ª densidad.

 

Nuestros Hermanos Mayores del espacio sí pueden ver y medir esa luminosidad  que a los mundos de 5ª densidad llega y saben si merece la pena continuar con la experiencia de las almas que encarnaron en un determinado ámbito o no; hemos de recordar que las almas, lo que somos, nunca mueren.

 

Esta luminosidad emitida por todos nosotros y ese manto oscuro en un momento determinado de nuestro desarrollo es capaz de ser medido asimismo por los ordenadores de nuestros Hermanos tanto de la Tierra Hueca como de los de Telos**.

 

Tanto la luminosidad como el manto oscuro provienen de nuestros sentimientos y de los de los animales; la luminosidad correspondería al bien y a nuestras creaciones altruistas, pues estas irradian una energía de mayor frecuencia, menos densa, y ese manto oscuro de debería al mal, es decir, al egoísmo, pues este ocasiona sentimientos negativos y sus correspondientes emanaciones de mayor densidad y menor frecuencia.

 
 
El Libertario
 
*de los animales mamíferos y del hombre principalmente
**así nos lo han expresado ellos en sus enseñanzas
 
 
 
 

Todos los niveles dimensionales de este mundo se encuentran aquí y ahora, hallándose unidos entre sí. La única diferencia entre los diferentes mundos dimensionales es su correspondiente longitud de onda. Esta constituye la clave de todo el universo. Vivimos en una realidad creada exclusivamente por la longitud de onda. La correspondiente a nuestro mundo tridimensional es 7, 23 centímetros. El  promedio de longitud de todos los objetos en esta dimensión es 7,23 cm.

 

Las dimensiones se encuentran separadas unas de otras por la longitud de onda, de la misma forma que  lo están las notas en una escala musical. Cada tono de la escala suena de una manera diferente debido a su longitud de onda. El piano tiene ocho notas blancas y cinco negras que, juntas, dan al pianista la escala cromática completa. Entre cada una de las escalas hay doce puntos armónicos;  en términos dimensionales estos serían supertonos.

 

Cada dimensión también se halla separada de las demás por un giro de 90 grados. Si cambia la longitud de onda y gira 90 grados, desaparecería de este mundo, y aparecería en cualquier otra dimensión con la que hubiera sintonizado previamente. Las imágenes que surgirían ante sus ojos cambiarían también su longitud de onda para adecuarse al mundo en el que hubiera penetrado. Este planeta tiene muchos mundos diferentes. Todos están aquí, pero nuestra conciencia se halla sintonizada con una determinada longitud de onda. Mientras tanto, existimos literalmente en todos los niveles dimensionales y nuestra experiencia en cada uno de ellos es totalmente distinta.

 

Por ejemplo, si tuviéramos que subir un nivel, proceso en el que ahora nos encontramos, encontraríamos que todo cuanto pensamos se manifiesta externamente, tan pronto como lo pensamos. Sin embargo, aquí, en nuestra tercera dimensión, tal  manifestación tarda cierto tiempo en producirse. Aunque nuestra mente cree nuestra propia realidad de modo infalible, la manifestación de la misma no es instantánea.

 

La clave para entender cómo moverse de un nivel dimensional a otro empieza por situar correctamente la estrella tetraédrica, que constituye la base de una entidad asombrosa, llamada merkaba.

 
 
Bob Frissell – La Cuarta Dimensión (de acuerdo a las enseñanzas de Drunvalo Melquisedec)
 
 
 
 
 
 
 

La idea de los universos paralelos o de las dimensiones paralelas no era nueva. La teoría de la relatividad de Einstein predijo primero la existencia del espacio-tiempo tetradimensional y de los agujeros negros.

 

Propusieron que, en lugar de un simple agujero o grieta en el espacio-tiempo, como se creía al principio, el agujero negro era en realidad un puente que conectaba un universo a otro universo posible. Einstein y Rosen plantearon que los agujeros negros eran “puentes” hacia cualquier parte y en cualquier época. En la época actual este concepto se conoce como el Puente de Einstein –Rosen.

 

El Puente de Einstein-Rosen fue la primera teoría científica ampliamente aceptada acerca de la posible existencia de universos o dimensiones paralelas. La obra de Einstein y Rosen preparó la escena para que las siguientes generaciones de físicos estudiaran seriamente el concepto de los universos paralelos. Por ejemplo, influyó decisivamente en el trabajo de la “interpretación de muchos mundos” presentada en 1951 por el físico Hugh Everett III. La teoría de Everett plantea que con el nuestro, coexisten muchos mundos o universos; sin embargo, se dividen continuamente en dimensiones separadas y diferentes que son mutuamente inaccesibles. Según Everett, cada mundo o dimensión contiene una versión diferente de las mismas personas efectuando diversas acciones en el mismo momento en el tiempo*. Esta teoría, aunque discutida, es muy conocida en la física moderna y algunas personas consideran que aporta una explicación posible a la realidad cuántica.

 

En 1963, el físico y matemático australiano Roy P. Kerr desarrolló ecuaciones precisas en relación con la rotación de los agujeros negros. Las ecuaciones de Kerr indicaban  la existencia de un número infinito de universos paralelos, todos conectados directamente a los agujeros negros.

 

Propuso que una serie o mosaico de universos se extendía hacia el pasado y hacia el futuro simultáneamente. Aunque el concepto parezca extraño, los físicos de todo el mundo lo calificaron favorablemente. Muchos consideran que sus ecuaciones son uno de los descubrimientos más importantes de la astrofísica teórica de mediados del siglo veinte.

 

Además, H. Reissner en Alemania y G. Nordstrom en Dinamarca formularon una representación de agujeros negros conectados a otros universos. Por este trabajo, los agujeros negros con carga eléctrica se denominan “agujero negro de Reissner- Nordstrom”.

 

Creo que lo existencia de los agujeros negros, el Puente de Einstein-Rosen, y las ecuaciones, mapas y teorías de Everett, Kruskal, Kerr, Reissner y Nordstrom, son todos evidencias de la naturaleza y de la estructura multidimensional del universo. Esta recopilación cada vez mayor de evidencias acumuladas por físicos y astrónomos de todo el mundo apunta hacia el descubrimiento más importante del siglo XX: nuestro universo es un conjunto multidimensional de energía interconectada.

 

William Buhlman – Aventuras Fuera del Cuerpo

*vemos a veces que lo que algún científico puntero propone basado en sus trabajos y observaciones supera a cualquier ficción que nos puedan presentar