Integración de la tercera hebra de ADN

 
 

La integración de la tercera hebra es el progreso más importante de todo lo que vendrá, pues teje en vuestra esencia la consciencia de todos los cuerpos celestes de vuestro sistema solar, la intención de los seres extradimensionales que os sirvieron en la siembra, y la conciencia superior de vuestras almas –creando triangulación en el interior de cada célula de vuestro ser. Correctamente realizado, el proceso de entrelazar las tres hebras activa instantáneamente el timo –la glándula maestra y la torre central de control de vuestros cuerpos sutiles- del mismo modo que al pulsar el interruptor de una pared se inunda de luz una habitación oscura.

 
La cualidad receptiva de una molécula de agua hexagonal cosmométricamente alineada es idéntica a la capacidad de la molécula para reverberar en esas frecuencias resonantes específicas que crean el campo vibratorio ideal en el que la tercera hebra del ADN, la primera hebra etérica que ha de reintegrarse en la doble hélice, puede finalmente cristalizar y en última instancia anclarse como una realidad material –primero en un nivel molecular de la conciencia, luego en un nivel celular y así sucesivamente.
 

Vuestros pensamientos elevados vibrando rápidamente; las brillantes ondas de luz que emanan de vuestros corazones; las exquisitas frecuencias producidas cuando tocáis cuencos tibetanos o carrillones, la música angélica de los números uno: Mozart, Bach y Beethoven… todo ello frecuencias armónicas introducidas en el agua que se bebe y luego se reflejan en todo el cuerpo, pudiendo transformar las moléculas de agua de vuestro ser en estructuras cosmométricas perfectas que encarnan la sabiduría primordial del Universo.

 
Estas sagradas configuraciones tienen forma*, como copos de nieve, como interminables variaciones de la estrella de seis puntas, el hexagrama –símbolo de esa consideración quintaesencial de toda la existencia:
Como arriba, así es abajo y Como abajo, así es arriba.
 
Por muy discordantes y energéticamente fragmentadas que estén las moléculas del agua de vuestros cuerpos ambientalmente bombardeados, la naturaleza de la vida y de la conciencia es alcanzar finalmente la perfección –escalar la espiral, buscando la plena iluminación. Del mismo modo cada molécula de vuestro ser se esfuerza por lograr ese propósito anímico desde el que fue diseñada –recuperar el patrón de proporción y belleza cosmométrica y hacer sonar esa vibración a través del Universo del Ser.
 

El agua que ha sido aumentada para que resuene en sus niveles más elevados de conciencia, aumentada por vuestra intención, el agua que ha sido purificada con sonido y luz antes de introducirla en los mares corporales… el agua que ha sido agradecida, amada y apreciada, comunicará efectivamente esa elevada dimensión por todo el cuerpo.

 

¡Basta de Secretos! ¡Basta de Mentiras! – Patricia Cori

*tal como vimos a través de los experimentos de Masaru Emoto

 

El sonido adecuado y nuestra intención pueden ser herramientas de primer orden para nuestra transformación en seres multidimensionales conscientes dejando de lado nuestro caminar por la limitada conciencia, comenzando así a materializar realidades superiores lejos de las que hasta ahora hemos experimentado y que nos trajeron dolor desde nuestro nacimiento a esta experiencia limitada, durante el transcurso y hasta el momento que dejamos nuestro vehículo material.

 

El Libertario