Estás ya en Casa

 

El sentimiento de querer ir ‘a casa’ que ustedes creen que les llevará de regreso a la Fuente es una manifestación de la creencia de que en dónde ustedes están, en la Tierra o en su cuerpo físico, es algo separado de la Fuente. Aunque la densidad pueda separarlos de la plena expresión de la luz y vibración de la Fuente, ¿qué les hace creer que la densidad no es también parte de la creación de la energía del Universo o de la Fuente? Si está en y es parte de todas las cosas, entonces todas las cosas también deben ser parte de ella. Y también lo están ustedes, aún en medio de su densidad y separación, también conectados a y parte de la luz, del amor, la verdad, la energía y la vibración de la Fuente.

 

No es posible estar en algún lugar en el Universo dónde no haya conexión a la Fuente, aún en la densidad de la Tierra. La presencia, la luz y la energía del Universo están dentro y son parte de todas las cosas. Ustedes no pueden estar desconectados de esta presencia, independientemente de dónde ustedes estén o de lo que estén haciendo.

 

Lo divino está dentro de ustedes y es una expresión de su totalidad, no de su santidad, no es una recompensa que se otorga si ustedes la merecen o trabajan lo suficientemente duro por ella. Ustedes son divinos. Ustedes comienzan cada vida con el estado y la condición de divinidad a la que ustedes se suman durante su experiencia de sanación hacia la totalidad. Ustedes no se vuelven divinos una vez que son totales, la divinidad es parte de su anteproyecto energético y no es algo que tengan que buscar o ganarse.

 

Ustedes no fueron expulsados de la Fuente o desterrados del amor de Dios. La separación no está separada, es meramente un proceso de incorporación de la oscuridad (o de la densidad) con el objetivo de tener una experiencia de luz como un ser físico en lugar de como un ser de luz. Ustedes no pueden tener una experiencia de la Fuente mientras estén dentro de la luz, deben alejarse de la luz para experimentarla. En lugar de un castigo, este es un viaje de experiencia que cada uno de ustedes ha asumido voluntariamente, con gran amor y a veces con gran sacrificio. Cada uno de ustedes es el maestro que se ha convertido en el sirviente para ser parte del ciclo de ascensión y asegurar la consumación del mismo.

 

Debajo de las capas de densidad que ustedes han encarnado y que les permiten volverse físicos, está su centro divino, resplandeciendo brillantemente. Cuando ustedes se conectan con este, ustedes recuerdan su conexión con la Fuente y ustedes calmarán la voz que quiere ‘ir a casa’. Ustedes siempre están en casa, dondequiera que estén porque ustedes portan la luz del hogar con ustedes y dentro de ustedes.

 

La tarea de traer el cielo a la tierra está casi terminada, lo cual es lo que ustedes están haciendo con cada paso de su viaje de experiencia de la sanación a la totalidad, que es un viaje de experiencia de la densidad a la luz, de la desconexión a la reconexión, haciendo que la luz de la Fuente interna se funda con lo físico, para que ellos no estén más separados. El velo ahora se ha ido, al fundirse la Fuente y lo físico en una conexión divina.

 

Cada nueva frecuencia que ustedes encarnan, cada nueva vibración con la que ustedes se alinean, cada nueva alegría que se permiten experimentar, y el amor que se permiten recibir, los acerca al final de este viaje de experiencia el cuál, como descubrirán, no es un destino sino una comprensión de que lo que ustedes más querían siempre estuvo con ustedes y nunca estuvo separado de ustedes porque nunca podría estar separado de ustedes.

 

Sus corazones están pesados, ustedes están cansados y el viaje de experiencia ha sido largo. Es tiempo que se recuerden a sí mismos de su luz, de su chispa divina y de su llama interna que es su conexión con la Fuente. Vayan adentro para encontrarla, ya que ella sostiene el confort y la paz que ustedes desean. Alimenten esta conexión porque es su reconexión, el ‘hogar’ al que quieren regresar, la promesa de ascensión que han mantenido durante muchas vidas.

 

Es la luz, su luz, la luz del mundo y la luz del Universo. Ustedes no tienen que buscarla en ninguna parte, no pueden encontrarla en ningún otro lugar, está dentro de ustedes y es parte de ustedes. Estén en el hogar ahora, su viaje de experiencia está completo cuando ustedes se reconectan con su luz y encarnan plenamente su divinidad dentro de su humanidad.

 
 
Jennifer Hoffman
 
 
 
 
 

Quisiera aclarar que la idea de que Dios se encuentra separado de nosotros, o de que está en el exterior, fuera de nosotros, es un concepto que fue introducido por la Iglesia para conseguir sus propios fines. En particular, la Iglesia Católica introdujo el concepto de que no estamos capacitados o no somos merecedores de comunicarnos con Dios, por lo que necesitamos de un intermediario, que es la Iglesia. Lo cual es absolutamente falso. 

 

La relación entre nosotros, nuestra intuición y Dios se asemeja mucho al funcionamiento de una linterna. Si enciendo una linterna, puede dar luz porque está formada por tres partes: el cuerpo de la linterna o contenedor, una pequeña bombilla y la batería. Cuando falta una de estas tres partes, la linterna no funciona; pero cuando están juntas, puede hacerlo. El contenedor representaría nuestro cuerpo físico, la bombilla sería la Luz de la Fuente (nuestra conexión directa con Dios, con la Fuente. También me habrán oído decir que no somos hijos de Dios, sino emanaciones suyas, fragmentos o chispas que proceden directamente de Dios). Y, por último, la batería representaría nuestra intuición, el elemento que hace que la combinación de los tres funcione cuando le damos al botón de encendido.

 

Al utilizar nuestra intuición, no es que accedamos automáticamente al plan de Dios para nosotros. Dios no tiene un plan para nosotros; tiene un plan con nosotros. El plan de Dios no consiste en una lista de instrucciones que tengamos que descifrar y llevar a cabo, y que tal vez sean lo contrario de lo que queremos hacer en la vida. Nuestro Plan Divino se encuentra en la intersección entre nuestra voluntad, la Voluntad Divina y un propósito mayor que se nos va revelando poco a poco y que es nuestra misión del alma, nuestro propósito de vida; todas esas cosas que queremos en nuestra vida y que nos hacen seres humanos.

 

No importa si creemos que somos el contenedor, la bombilla o la batería, porque la combinación de los tres es necesaria. Nuestra intuición, la batería, es la parte clave que conecta a nuestro yo físico con la Fuente, y que se expresará en la forma en que manifestemos nuestra energía en la realidad (en el mundo que crearemos). 

Todos tenemos un camino que deseamos recorrer, nuestro propio plan de vida que no tiene nada que ver con lo que Dios pueda decir que hagamos, sino con nosotros y con la misión del alma que tengamos. Ese plan será nuestro propósito de vida. 

 

Cuando las tres piezas funcionan en conjunto y de manera congruente, expresamos nuestra energía de la mejor manera posible, porque todas nuestras piezas están funcionando al unísono: el cuerpo físico, la luz de la bombilla, y también la batería, nuestra intuición, que une a las tres. Claro está, si no utilizamos nuestra intuición con confianza y claridad, la linterna tampoco funcionará. Por consiguiente, la mejor manera de considerar nuestra intuición es como la pieza clave que conecta nuestro cuerpo físico con la Fuente de Luz. 

 

Nuestra capacidad de utilizar la intuición nos permitirá presionar el botón de encendido siempre que queramos y obtener respuestas a todas las preguntas que tengamos acerca de nuestra vida y de cómo vivirla de manera eficiente, asegurándonos de que se está desarrollando de la mejor manera posible y que estamos expresando su más elevado potencial.

 

 
Jennifer Hoffman
 
 
 
 
 

Con el hundimiento de ambos continentes de Lemuria y Atlántida, 10 hebras más de ADN se volvieron inactivas y están ahora mismo siendo gradualmente reactivadas a medida que os abrís más a la vibración del amor incondicional y de la conciencia superior.

 

Hay un montón de versiones que hablan respecto a que el código genético de la humanidad ha sido manipulado por extraterrestres negativos. Esto es verdad en cierta medida con algunas civilizaciones de la Tierra, pero sabed que esto fue el karma de la humanidad de ese tiempo y esta manipulación fue hecha con el consentimiento de los niveles superiores de la jerarquía de la Tierra.

 

La humanidad había caído por entonces en tan bajo nivel de conciencia que hubiera sido imposible para ellos funcionar con 12 hebras de ADN*. Las consecuencias de esta disminución han sido severas y dolorosas. Estad seguros de que esto fue hecho con la mayor sabiduría y era el único camino posible. Si la humanidad no hubiera caído en tan bajo nivel de conciencia, esta alteración del ADN nunca hubiera ocurrido. Esto os ha permitido volver a trabajar vuestra evolución desde el principio, desde un punto de partida distinto, sin el poder de usar erróneamente vuestras energías potenciales como lo hicisteis en los tiempos de la Atlántida y Lemuria. Esto también os ha permitido usar vuestro libre albedrío totalmente sin las consecuencias  de semejante mal uso de poder y amor divino y obteniendo sabiduría de vuestros errores y experiencias.

 

Erais dioses inmortales creados a la imagen de vuestro Creador, sin limitaciones. Así es como experimentabais la vida en la Tierra durante cientos y miles de años en vuestro pasado lejano. Nada os era negado como seres divinos. Todo el conocimiento de la mente universal estaba en vuestras manos. Era vuestro derecho natural de nacimiento y como civilización, colectivamente, habéis usado terriblemente mal esos privilegios.

 

A medida que la humanidad comenzaba a usar mal estos asombrosos regalos divinos, ellos comenzaron a disminuir gradualmente con el nivel de su mal uso. Estos regalos pueden ser mantenidos y nuevamente logrados solamente cuando el nivel original de conciencia, como amor incondicional, armonía, uso correcto de la voluntad, uso correcto de la energía y de la sabiduría divina estén en la conciencia, los sentimientos y acciones de uno.

 

Aurelia Louise Jones – Telos 1, Revelaciones de la Nueva Lemuria
 
*la humanidad de entonces se dejó engañar por el Sacerdocio Oscuro, y estos son “la serpiente”, es decir, se dejó engañar por la serpiente y sus trucos: actuación egoísta, separación, desamor, ignorancia como resultado del deleite por lo superfluo, etc. El engaño entonces consistió en convencer a la gran mayoría de que la mente resulta de la materia; esto llevó al final a la adoración a la tecnología y a la “bomba” olvidándose de que toda la materia es resultado del espíritu y de la preparación de una sociedad en lo espiritual, ya que esto determinará la experiencia y la realidad de esa sociedad. En la actualidad están tratando de hacer lo mismo y quienes más están cayendo en la trampa son las gentes con una mente “científica”