Cáñamo, una salvación

 

El cáñamo de la India o Cannabis Sativa

 

La planta que más nos podía haber ayudado ha sido demonizada, por las gentes de la élite oculta, pues de esta dependen la industria, la farmacología y la medicina, además de la banca.

 

Se trata de una planta usada desde la antigüedad por sus increíbles poderes curativos.

Hoy se sabe que es capaz de curar cánceres incurables (son multitud los casos de curación de este), esclerosis múltiple, leucemia, linfomas, lesiones medulares, síndrome de Tourette, ictus, gliomastomas, epilepsia, enfermedades autoinmunes, glaucoma, artritis reumatoide, traumatismos craneoencefálicos, jaqueca, disfunciones cardiacas, fibrosis, estrés oxidativo, miopatías cardiacas por diabetes, etc.

 

Para la industria era toda una revolución por sus geniales aplicaciones.

 

Problema: no se puede patentar; nadie pudiera aprovecharse de nosotros a través de esta planta.

 

Por supuesto, nos engañaron, ya que el cáñamo industrial lo que tiene más es el principio curativo, el CBD, y apenas THC (Tetrahidrocannabinol); además el CBD anula la acción del THC. Quienes nos quieren mal  a base ensayos con la planta y cruces consiguieron una planta que tenía muy poco CBD y mucho THC; a esta planta la llamaron marihuana.

 
Sus semillas tienen sobre un 33% en proteínas, y su aceite es genial.
Es la fibra vegetal más resistente que se conoce y se consiguen con ella tejidos más suaves que el algodón, siendo más resistente, aislante, fresca, absorbente y duradera; una hectárea de cannabis produce el doble que el algodón y requiere menos productos químicos para su procesado; tampoco requiere pesticidas que envenenan los suelos.
Como biocombustible es también de gran interés.

 

Cualquier material plástico puede ser sustituido con ventajas por material obtenido a partir del cannabis y el aglomerado obtenido a partir de este tiene el doble de resistencia que el de madera. Una hectárea de cannabis produce cuatro veces más material que la misma superficie plantada de árboles; esta se cosecha cada año, como una plantación anual y este material permite ser reciclado hasta siete veces.

 

Henri Ford en 1941 fabricó un coche entero biodegradable con carrocería obtenida a partir de un material de cáñamo; este coche pesaba sobre 10 veces menos que otro similar de metal, siendo su resistencia a los golpes sobre 10 veces superior a la del acero. Su carburante se obtenía a partir de cáñamo y además tenía un índice de contaminación bajo.

 

¿Quién nos protege y quien nos humilla constantemente? No hace falta que lo pienses mucho, pero las cosas casi siempre no son lo que parecen. Alguien nos está haciendo mal desde hace muchos milenios y sigue estando cerca de nosotros

 
 Henri Ford y uno de los coches con carrocería obtenida a partir del cáñamo
 
 demostración de resistencia a los golpes dando martillazos a la carrocería de un coche fabricdo con cáñamo