La Masonería y sus orígenes

 

 

La conquista atlante del Egipto se llevó a cabo hace más de 150.000 años, y el gran imperio egipcio duró hasta la catástrofe del año 75.025 A.C., al hundirse en el Océano las grandes islas de Ruta y Daitya, centro del gran imperio, quedando tan solo a flote la isla de Poseidón. Fue durante el reinado de aquel imperio cuando se construyeron las tres pirámides, de acuerdo con los conocimientos astronómicos y matemáticos de los sacerdotes atlantes.

 

También es en esa época donde encontramos el origen de esos Misterios que nos llegaron por conducto de su más fiel intérprete: la Francmasonería; ceremonias que ya en esa época eran antiquísimas y cuyos orígenes nos llevan a un más remoto pasado.

 

En la gran catástrofe del año 75.025 A.C. toda la tierra de Egipto fue inundada, y de su antigua gloria nada quedó a salvo, excepto las tres pirámides que emergieron sobre las aguas.

 

Muchos años después, cuando los pantanos estuvieron en condiciones habitables vino una dominación negra, y después la tierra fue colonizada por los atlantes, quienes lograron la restauración del antiguo esplendor de los templos egipcios y el establecimiento, una vez más de los Misterios ocultos que ya se habían celebrado dentro de la Gran Pirámide.

 

El nuevo imperio duró hasta los días de la arianización de Egipto en el año 13.500 A.C., y fue gobernado por una gran dinastía de reyes divinos entre los cuales estaban algunos héroes a quienes Grecia reconoció posteriormente como semidioses. Entre ellos estaba Heracles (Hércules), cuyos doce trabajos llegaron tradicionalmente hasta los tiempos clásicos.

 

Pero la historia oculta de Egipto y sus pirámides viene de más atrás, de una época en que la tradición está perdida, y de la que sólo algunos ecos del reinado divino llegan a nosotros.

 

Fue a este pueblo, unos 40.000 años A.C., al que el Maestro del Mundo llegó de la Gran Logia Blanca usando el nombre de Tehuti o Toth, llamado también Hermes por los griegos; él fundó el culto esotérico de los dioses egipcios y restauró los Misterios con el esplendor de los antiguos días.

 

En la religión del Antiguo Egipto no se tenía ni siquiera en mente la idea de la salvación de la propia alma, ni tampoco tenían temores, más que al mal y a sus posibles consecuencias. Ni siquiera la muerte era considerada como algo temido, sino que era esperada con paciencia y gran seguridad para eguir

el proceso de vida después de aquella. Su principal deseo no era buscar su propia salvación, sino avanzar en la escala evolutiva para lograr el desarrollo que de ellos esperaba Dios.

 

Para algunos, esta religión ha sido una de las más espléndidas que ha conocido la humanidad, en la que participaban todos por igual, desde el Faraón hasta el esclavo.

 

El culto en ella era manifestado por grandiosas procesiones a lo largo del Nilo, llenas de vivos colores, despertando la devoción de los fieles que en ellas participaban, en honor a sus dioses Osiris, Isis y Horus.

 

Pero más allá de todas estas manifestaciones, aquellos que sentían la Religión como algo propio y lo vivían con verdadera intensidad, estimaban grandemente el pertenecer a una Logia de los Sagrados Misterios, de donde sobrevive a nuestros días la Masonería y sus rituales. En la Religión Egipcia se tenía la misma idea de difundir la energía por entre la gente, requiriendo por sus métodos de un gran número de fieles, los cuales debían de participar con devoción en ello, lo cual hacía muy difícil realizarlo de manera adecuada. Pero cuando así se llevaba a cabo, el resultado era muy eficaz. Para poder efectuar dicha tarea, se requería la instalación de algunas Grandes Logias distribuidas en el territorio, cuya misión era inundar al Reino de la Luz Oculta, a las cuales estaban subordinadas Logias ordinarias, que se consideraban preparatorias para ingresar a una Gran Logia. Así como la Religión, el Gobierno de Egipto estaba dirigido por la Organización de los Misterios.

 

Dividido el Territorio en 42 distritos, cada uno de ellos era gobernado por el Maestro de la principal Logia establecida en dicho Territorio. Todos los 42 Gobernadores constituían a su vez una Gran Logia, con punto de reunión en Memphis, y que era presidida como Gran Maestro por el Rey.

 

Esta Gran Logia era el organismo ante el cual el Rey daba informes de sus actividades y tomaba consejo de las decisiones del reino, ya que si bien su poder era casi absoluto, tomaban la prudencia de tomar el consejo de los Gobernadores en situaciones graves. De esta manera, la vida política del reino estaba influida por la Organización de los Misterios. Además, existían en Egipto 3 Grandes Logias, con un ritual distinto a aquella formada por los Gobernadores, y en las cuales el  número de integrantes estaba estrictamente limitado a 40, todos los cuales tenían una función específica y necesaria en la celebración del ritual.

 

Cada miembro de esta Logia tenía una cualidad específica, tal como Caballero del Amor, por ejemplo, de tal manera que las 40 cualidades formaban el carácter del hombre perfecto, a través del cual se podía derramar la Luz Oculta por todo el reino.

 

Debido a la importancia de cada uno de los miembros de las Grandes Logias en la representación de este hombre, los que tomaban esta misión eran seleccionados entre aquellos que eran capaces de olvidarse de sí mismos y trabajar por la Logia.

 

De esta suerte, el poder moral que tenían las Grandes Logias en el reino era enorme, y la más mínima falta de atención en su misión por parte de cualquiera de los 40 integrantes hubiera significado su fracaso.

 

De esta dependencia mutua entre todos los que formaban parte en dichos trabajos, tal vez sobreviva hasta hoy la regla de que dos hermanos no pueden ceñirse el mandil mientras haya entre ellos alguna diferencia.

 

Las tres Grandes Logias practicaban un ritual llamado La Construcción del Templo de Amón. Durante varios miles de años este ritual fue observado estrictamente y Egipto floreció como una gran nación.

Distribuidas por el resto del territorio se encontraban una gran cantidad de Logias ordinarias, cuya misión era la de llevar la educación a sus miembros y prepararlos para mayores tareas, proporcionando un sistema definido de cultura y educación. Habiendo pasado por los distintos grados, llegaban a adquirir un conjunto de conocimientos y sabiduría tal que llegaban ser lo que hoy llamamos personas cultas.

 

 

Tomado de: Vislumbres de Historia Masónica, de C. W. Leadbeater y de Secreto Masónico

 

*a buen seguro es muy anterior a lo que aquí se expone, pero para desgracia de quienes están en las logias y para nuestra desgracia en general, todas las grandes sociedades secretas pasaron a ser regidas por seres de la Oscuridad, por lo que realmente contribuyen a la esclavización de la gente sencilla, la gran mayoría de nosotros, sin sospecharlo quienes no están en los escalafones superiores
 
 
 
 
 

C. W. Leadbeater, Obispo, Masón grado 33 (el más alto grado), iniciado en los Misterios de Eleusis y teósofo de alto nivel, creo que algo había de saber sobre la Masonería.

 

Pero lo que hemos de saber nosotros es que por encima del grado 33 de la Masonería están los “Manos Ocultas”, quienes controlan todo; la Teosofía a quien realmente sirve actualmente es al Satanismo, tal como quedó claro por ciertos escritos de destacadas teósofas, como Annie Besant y Alice Bailey, quienes crearon la Compañía de Publicaciones Lucifer y la revista teosófica “Lucifer”.  Actualmente las sociedades secretas sirven al Satanismo, incluyendo a la Masonería (Orden de Malta, Skull & Bones, Templarios, etc.), e incluso la Iglesia.

 

El Satanismo implica servicio extremo a sí mismo y las sociedades satánicas cumplen con el precepto de servicio extremo a sí mismo, aunque a nosotros nos mostrarán siempre otra cara aduciendo que sirven a la humanidad.

 

Realmente lo que harán será darnos un conocimiento como para que nosotros mismos creemos nuestra propia cárcel.

 

Para romper las paredes de nuestra cárcel lo primero que hemos de saber es que todo el Universo es Mental y que si alguien nos mantiene con unos conocimientos falsos, por ser limitantes, estaremos trayendo a nuestra realidad la materia y las circunstancias precisas como para que siempre tengamos dramas que provoquen mucho dolor; a su vez el permanecer en la ignorancia y con ideas equivocadas pavimentará el camino como para que muchos de los nuestros sigan vendiendo su alma a cambio de riquezas y poder.

 

El no comprender este Universo por habernos escondido las Verdades Universales y las Leyes Universales lleva a que muchos de nuestros hermanos nos traicionen.

 

El Libertario

 

 

Sobre la Masonería

 

Fueron masones los fundadores de las primeras organizaciones neopaganas de brujería conocidas como (Ordenes Neo - Druidas), una verdad que es totalmente imposible de negar hoy día, pero que lamentablemente muchos no tienen plenamente claro; es como la mayoría de las organizaciones paganas de brujería modernas que son producto directo de masones y reproducen muchos de sus rituales masónicos.

 

Veamos esta realidad:

 

Los siguientes masones fueron figuras destacadas para el paganismo:

 

• Dr. Wynn Westcott: miembro de la Sociedad Rosacruz de Anglia, y miembro fundador de la Orden de la Aurora Dorada (Golden Dawn).

• S. L. MacGregor Mathers: co-fundador de la Aurora Dorada.

• Aleister Crowley: fundador de la religión neopagana Thelema, maestro de Gerald Gardner (fundador de la Wicca) y de L. Ronald Hubbard (fundador de la Cienciología).

• Dr. Theodore Reuss: jefe de la Ordo Templi Orientis (sede en Alemania), quien nombraría a Crowley jefe de la OTO en Bretaña y luego su sucesor.

• George Pickingill: creador de los “Nueve Covens” considerado Gran Maestro de la Brujería, Crowley fue miembro de uno de sus covens, de igual manera que lo fueron Waite y Westcott (fundadores de la Golden Dawn).

• Henry Steel Olcott: presidente y co-fundador de la Sociedad Teosófica.

• George H. Felt; vicepresidente de la Sociedad Teosófica.

• Helena Petrovka Blavastky, co-fundadora de la Sociedad Teosófica (tenía un título honorario en Masonería).

• Annie Besant: presidenta de la Sociedad Teosófica, socialista y feminista, perteneció a la rama femenina de la Masonería, y fue amiga personal de Gardner.

• Alice Bailey: teósofa que fundó el Movimiento Nueva Era, esposa de un masón y miembro de la rama femenina masónica.

• el obispo Charles W. Leadbetter: teósofo, mentor de Krishnamurti y prelado de la Iglesia Católica Liberal.

• Gerald B. Gardner: fundador de la Wicca

• Alex Sanders: fundador de la Tradición Alejandrina, proclamado Rey de los Brujos y algunos lo consideran la figura más importante de la Wicca después de Gardner.

 

Y también fueron y son masones los creadores de la sociedad esotérica italiana llamada Carbonari, que influyó poderosamente en Gardner (y por ende en la Wicca) y en la Tradición Stregheria. Los masones John Toland y Henry Hurle, fundaron en 1781 la primer organización neopagana conocida, la Antigua Orden de Druidas. Hasta el día de hoy la Autentica Wicca está liderada únicamente por Masones. En Newburg, en 1788 de la Era Común, una Logia Masónica fue fundada casi al mismo tiempo que la Sociedad Druida. Así, cuando la Logia se cambió de local, el mismo local fue utilizado por los druidas, y sus ritos eran virtualmente los mismos.

 

Thomas Payne, estaba convencido de que la Masonería derivaba del druidismo, y en un artículo escrito en Nueva York, aseguró que existió en Dublín, Irlanda, un grupo de masones que se proclamaban druidas, principalmente conformado por revolucionarios irlandeses. En Gales también se registran conexiones druida-masónicas. El galés, Thomas Jones, fundó en Corwen, en 1789 un grupo cultural y literario que organizaba “reuniones bárdicas”, y uno de sus miembros Iolo de Glamorgan (en realidad Edward Williams) organizaba rituales equinocciales proto - wiccanos (con dagas e incluso a veces nudismo), que aseguraba eran derivados de los druidas precristianos. De hecho, sus ritos tuvieron tanto éxito que provocaron la llamada “celtomanía”. Luego procedió a traducir (muy libremente) textos druidas, que influyeron en diversos neopaganos... uno de ellos, del francmasón Gerald Gardner. Pero no vayamos a Gardner aún. Todavía nos falta la conexión con Stregheria. Los que no lo sepan, la Tradición Stregheria es la tradición pagana de brujería italiana (Strega es bruja en italiano, Stregheria es brujería). 

Los stregherianos adoran principalmente a deidades romanas como Diana, junto a deidades itálicas más rurales, como la diosa etrusca Aradia. La sociedad secreta masónica esotérica llamada Carbonari, de origen italiano, y que contaba claro con muchos masones escoceses entre sus miembros, establecía tres grados iniciáticos (listón rojo, listón azul y listón negro), aducían ser descendientes del pagano Culto Misterio de Mitra, y fundaron una logia en Escocia en 1820. Las influencias principales en las Logias Masónicas de las Islas Británicas, derivaban principalmente de masones italianos, como los Comacini, que también influenciaron a los rosacruces. Un ejemplo de esto fue la Hermandad de Crotona, sociedad secreta que influyó, nuevamente, a Gerald Gardner (también Gardner fue inspirado por el libro stregheriano “Aradia, Evangelio de las Brujas” de Charles Leland). La Stregheria a su vez deriva de la Hermandad Mágica y Terapéutica de Myriam, fundada en Nápoles por Guilian Kremmerz (20 de marzo, 1896), quien era masón. El Asatru es uno de los casos más tristes de contaminación sistemática del paganismo ario. 

Asatru, que significa “Fe de los Dioses” (de Asa dioses y Throt, fe), también llamado odinismo, se fundamenta en el paganismo nórdico. Lo triste de la historia es que una de las primeras organizaciones Asatru, la Sociedad Pagana Germánica, fue fundada por el pintor alemán Ludwig Fahlenkrog y el empresario teatral Ernest Wachler, quien era judío masón. Tan judío masón que durante la Segunda Guerra Mundial fue enviado a trabajar al campo de Auschwitz. La mayoría de los asatruar, odinistas y neopaganos modernos conmemoran al judío Wachler como un “mártir” del neopaganismo. Aún más, la mayoría de las páginas web de los asatruar aseguran que ellos fueron perseguidos por la Alemania Nacionalsocialista, y que Hitler de alguna forma los combatió porque Hitler temía a la Poderosa Brujería Masónica.

 

tomado de Archivo de la Sociedad Druida 

 

 

Ricardo de la Cierva afirma que: todos los masones de grado 33 son satánicos

 

El historiador Ricardo de la Cierva, uno de los principales y reputados expertos mundiales de la masonería, acaba de terminar su última investigación en la que demuestra la clara conéxión del satanismo con los masones de grado 33, el más elevado de esta sociedad secreta.

 

Tras años de una exhaustiva investigación, de la Cierva descubre una conexión que hasta ahora estaba en una nebulosa, y que pocos eran los que se atrevían a aventurar esa alianza tan estrecha entre el grado superior de la masonería y el satanismo. Todo ello lo explica en "Masonería, Satanismo y Exorcismo".

Aunque precisa que los masones de grados inferiores no tienen por qué ser satanicos, y que desconocen el objetivo último de ésta sociedad secreta.

Los que ingresan son engañados

El historiador madrileño considera que los masones, sobre todo al principio del ingreso en la orden, son sistemáticamente engañados por la Masonería. Los masones reciben una serie de engaños hasta que al final se les desengaña, pero ya en los últimos grados.

La Masonería ha intentado con enorme insistencia proclamar que tan sólo es una fraternidad que realiza buenas obras. Tiene mucha gente dedicada a que no se sepa la verdad que se esconde tras esa fachada.

 

Testimonios de ex grados 33

De la Cierva ha tenido acceso a los testimonios de varios masones que fueron en su momento grado 33 y que por lo tanto han tenido una información vivencial de primera mano.

Uno de ellos, Jim Shaw, señala que participó en una ceremonia masónica, llamada comunión negra, en el templo de rito escocés de Florida. Los participantes de la misma eran requeridos para referirse a Jesús como apóstol de la humanidad lo cual no está precisamente inspirado por la divinidad. Entonces, llegaron a burlarse de Jesús, practicando una extraña ceremonia negra.

 

El secreto de la Masonería

Otro ex masón de grado 33 es William Schmebeen, que tras abrazar de nuevo el cristianismo, desveló su desagradable experiencia en todos los años que estuvo en los grados más altos de esta sociedad secreta: El secreto de la Masonería es éste. Como masón, usted podrá ser conducido a creer que los llamados secretos de la Masonería encierran una gran enseñanza y una gran utilidad. Este es el gancho. Estará obligado a realizar solemnes juramentos que luego se volverán contra su propia conciencia, como cristiano y su condición de americano. 

 

Lucifer y los grados superiores de la masonería

El pastor bautista Pierce Dodson manifiesta que: todo el corazón de la Masonería es luciferiano». Y de la Cierva apunta que «los masones de grados superiores creen que Lucifer realmente es Dios y se refieren a Yavé por su nombre de Adonai. Los libros masonicos que se entregan a algunos miembro selectos de los grados 32 y 33 dicen que Jesús es un impostor y que Lucifer es el verdadero Dios.

 

Secretas doctrinas de Lucifer

Otro ex masón, Manly Palmer, aparece en el libro para afirmar que muchos candidatos a la Masoneria no tienen ni idea de que al llegar a la iniciación les serán comunicadas muchas mentiras, o que el corazón de los masones es un receptáculo de las secretas doctrinas de Lucifer, porque un masón está perdido en las tinieblas del tiempo.