El Karma no es un pago

 
 

Una vez que hemos vivido muchas veces algo, hayamos aprendido de ello o no, ya no sirve para nuestro crecimiento, nuestro aprendizaje real; las mismas experiencias y sensaciones repetidas nos encierran en un círculo que no nos sirve; nos sirven otras nuevas. La razón de que estemos aquí es la de experimentar y vivenciar.

No hemos de dejarnos engañar; siempre los agentes del Gobierno Secreto se cuelan a los puestos de relevancia y logran mancillar y tergiversar las grandes enseñanzas, como la del Karma y la Reencarnación*.

No se trata del “ojo por ojo diente por diente” de los sionistas en el tema del Karma, repitiendo y repitiendo, volviendo a poner un escenario duro en las vidas que vivimos y volviendo a caer, sino que lo importante son las emociones, las vivencias, y cómo las manejamos. Supone una falsedad la idea del Karma tal como nos ha llegado ya tergiversada por los agentes** del Gobierno Secreto.

 

El Karma nunca fue un pago sino un mecanismo para nuestro aprendizaje y nuestra superación

 

El Libertario

*en el Cristianismo estos agentes procedieron a eliminar la idea de la Reencarnación en la que creían los auténticos Cristianos, los primeros, tal como había enseñado el Maestro; esto lo hacen para sembrar siempre ideas diferentes, divergentes y hasta enfrentadas, crear autómatas que las sigan y guerras a largo plazo
**son millones en toda la Tierra cubriendo todas las ramas importantes en las que se nos pueda influir de forma que no escapemos a su control
 
 
 
 

El que nadie es superior ni inferior a otra persona como partes todos de un mismo SER es algo que hemos de interiorizar hasta hacerlo una parte importante de nuestro conocimiento.

Para que podamos llegar a concienciarnos de esto sí es importante e incluso necesario el que exista algo que nos obligue, algo como lo que llamamos ‘karma’ en nuestras siguientes encarnaciones, aunque de nuevo hemos de recordar que el karma no es un pago, sino un aprendizaje.

Así ha de ser* para todo aquel que fue engañado por su religión o las tradiciones de su pueblo y se le hizo creer que la mujer es esclava del hombre, un ser inferior a él, siempre al servicio de este; en los lugares donde estas ideas imperan a la mujer se la considera una posesión que ha de estar en casa, su cárcel, y que si sale de esta en alguna ocasión ha de ir vigilada además de encarcelada bajo un vestido que impida que se la vea  cual si fuera una momia andante; como objeto se la compra o se arregla su matrimonio y tienen acceso a ella los sacerdotes o los ricos, incluso a varias, y los pobres son contentados con ideas de un paraíso en el que poseerán muchas de ellas**.

Por supuesto todo esto procede del sacerdocio oscuro, gentes que fueron aleccionadas por la élite oculta (a veces sin sospecharlo) como para traer Oscuridad y dolor a la Tierra; quienes se dejaron  atrapar por estas ideas han de experimentar en su persona en próximas encarnaciones situaciones de sumisión parecidas hasta que en su interior haya algo que les diga que las cosas no son así, que la libertad es una necesidad de todos, un regalo que siempre se da por Amor a todo el mundo tras haber comprendido que todos somos parte de un mismo SER y que nadie es superior ni inferior a nadie.

 
El Libertario
*pues necesitará ser aleccionado
**me resulta cómico el recordar una  situación que viví en la plaza de Jemaa el-Fna, en Marrakech entre mucho público; estaba de visita como turista en esta ciudad e iba acompañado de cuatro chicas también turistas a las que había conocido en el viaje; las chicas se quedaron estupefactas al ver a un joven con el faldón típico de lino desde los hombros hasta los pies y que claramente estaba mirándolas y consolándose a mano bajo el faldón, en plena masturbación; por desgracia esta es frecuentemente la única salida de los pobres a sus necesidades sexuales ya sea en público o en solitario
 
 
 
 

El Karma no es un pago por algo

Esta vez es Edgar Cayce quien nos lo confirma:
 
Algunas personas que aceptan la reencarnación creen que el propósito de la vida es expiar malas obras pasadas. Creen que están aquí para limpiar karma negativo. Suponen que sus misiones en la vida consisten en arreglar malas relaciones personales, sufrir por medio de las enfermedades y soportar todo tipo de desgracias… todo a causa de las malas obras de las vidas anteriores.
 

Por una parte, todos somos responsables de lo que hemos creado  en el pasado.

Por otra parte, ésa no es la misión esencial para la que nace cada alma. Cada uno de nosotros viene a esta vida con unos propósitos que llegan mucho más allá del trabajo sobre nuestro karma. Estamos aquí para servir a los demás* y para crear.

 
No obstante, los dos aspectos (el karma negativo que se debe transformar y las misiones positivas que se han de cumplir) están vinculados. Si no reconocemos los esquemas que nos controlan, nos cerrarán el camino hacia el reconocimiento del trabajo positivo de servicio y de creatividad para el que nacimos.
En nuestro estado presente de la conciencia somos unos buscadores que queremos encontrar y vivir nuestros propósitos más profundos. Ciertos esquemas de actitudes, emociones, conductas y mala salud pueden obstaculizarnos el camino. Debemos enfrentarnos  a estos obstáculos para que podamos ser libres de ver y vivir las misiones que hemos venido a cumplir.

 

*tanto como a uno mismo añadiría yo