Claves de la existencia

 
 

Me gustaría dar un mensaje a la humanidad de la Tierra para los siglos venideros y para el momento presente. Hay instrucciones simples para la vida cotidiana, instrucciones que pueden ayudar a aquel que transita el Camino de la Luz.

¡Dios existe realmente! Él puede ser percibido por las almas-conciencias desarrolladas como la intangible y Más Sutil Luz Viviente.

Todo aquel que busca la Luz Divina y se afana para percibirla, ¡La conocerá!

A tal fin el alma se debe refinar, tiene que volverse tiernamente transparente. Y entonces empieza a arder con el Fuego Divino.

¡Quiero hablaros sobre el Camino que conduce a la Luz!

Daré nueve claves de los misterios ocultos ¡en el interior de cada uno!

Las claves de todos los misterios de la existencia están en cada uno de nosotros, en

nuestra naturaleza multidimensional, análoga a la estructura multidimensional del

universo.

Cuando digo que están ocultas no me refiero a que alguien las haya escondido, sino

sólo a que ¡todavía no han sido descubiertas y comprendidas por nosotros!

Una semilla tiene la posibilidad de convertirse en una planta. De la misma manera,

un ser humano ¡tiene la posibilidad de convertirse en Dios! Exactamente igual que el

destino natural de una semilla es convertirse en una planta, así ¡el destino natural de

cualquier persona es crecer y llegar a ser Dios!

No cada semilla y no cada persona crece y hace realidad su potencial. Pero los

seres humanos son conscientes. Ellos ¡son capaces de comprender los peldaños del

crecimiento de un alma y de moverse a lo largo de ellos hacia la Unificación con la Luz

Primordial!

Los seres humanos no son cuerpos materiales. La materia es sólo una vestimenta

temporal de un alma.

Los seres humanos son almas, ¡almas nacidas para obtener la Inmortalidad! La

predestinación de cada una de ellas es ¡convertirse en aquella Alma Que porta la Luz y

luego enriquecer el Océano Unido de Los Perfectos, el Océano Que crea cada cosa en el

universo!

¡Por eso te doy esas claves! Puedes tomarlas y usarlas para obtener el amor, la

sabiduría y el poder en tu Camino de Autoperfección.

 

 
Hermes Trimegisto
 
 
 
 

CLAVES DE LOS MISTERIOS DE LA EXISTENCIA

 

¡Recuerda, oyente! ¡El futuro empieza hoy! ¡Comienza ahora mismo!

Tu futuro ¡empieza siempre justo ahora, así como el futuro de toda la Tierra!

¡Recuerda eso!

Esta es mi clave de la libertad: ¡uno determina su propio futuro por sí mismo!

¡Ahora mismo puedes crear tu propio futuro!

Más aún, incluso sin saberlo, inevitablemente lo haces. Si bien ¡puedes también

hacerlo conscientemente!

Cada momento del tiempo es el presente ¡que determina tu futuro!

El pasado ya se ha ido. ¡Él siempre no existe! Permanecen contigo aquellas cosas

del pasado que no estás dispuesto a dejar atrás, que son queridas para ti, que agarras

firmemente y a las que estás fijado, abrochado, apegado... Esas cosas pueden ser

positivas o negativas y te mueven hacia adelante o entorpecen tu evolución… Sin

embargo, en cada ocasión ¡tú eres el único que puede escoger, de entre todo tu pasado,

aquello que tú quieres llevar contigo hacia tu futuro!

El karma negativo existe en la medida en que una persona no pueda

conscientemente elegir al Creador como su única Meta y abandonar todo lo demás con el

fin de ingresar en la Vida del Poder Creativo Divino.

No obstante, con vistas a prepararte a ti mismo para esta inmersión, deberías

controlar tu propio futuro.

¡Eres el único que puede  escoger cómo quieres vivir!

¡Ya lo escoges ahora mismo a través de tu manera de pensar y actuar, por medio de

las emociones en las cuales vives!

¡Deberías decidir para qué y cómo vas tú a vivir!

¡Esto es lo que da forma a tu futuro!

La ley del karma ata a las personas sólo porque no están dispuestas a limpiarse o no

quieren limpiarse a sí mismas del pasado negativo, y continúan proyectándolo hacia su

propio futuro. Cada persona es uno de tales «proyectores», y proyecta hacia su propio

futuro sus estados emocionales, sus patrones de comportamiento y el estado de las

energías en el interior del cuerpo y del «capullo».

Para liberarse del karma negativo existe el mecanismo del arrepentimiento. Uno

elimina defectos en sí mismo, y estos dejan de «proyectar» eventos hacia el futuro de

uno: aquellos eventos que podrían ser necesarios para entender y eliminar los

específicos defectos…

Dios está en cada cosa existente. Él revive, crea, y desarrolla la totalidad del

mundo. Todo cambiará dramáticamente en la vida de aquella persona que aprenda a

prestar atención y a sentir la presencia constante de Dios en su propia vida.

El amor —en tanto que cualidad de un alma— es lo que hace posible que esto

suceda. El amor hacia Dios, Quien crea cada cosa en el universo, es lo que capacita a

una persona para construir, ¡lo que la habilita para co-crear el futuro en cooperación

con Él, el Supremo Poder Creativo!

De manera similar, la totalidad de la comunidad de las personas determina ahora

mismo su futuro común en el mundo. Este depende de cada una de ellas. Ese futuro

común es la suma de todas las contribuciones, grandes o pequeñas, positivas o

negativas, de numerosas personas.

Aquellos Quienes se convierten Mahatmas ¡tienen la mayor responsabilidad por el

destino de la Tierra! ¡Su contribución puede ser enorme!

… El pasado está abierto a cualquier persona que sea capaz de contemplar el

decurso del tiempo.

El futuro es creado por aquella persona que haya conocido su propio pasado.

El futuro no está fijado. Cambia cuando nuevas causas crean nuevas situaciones.

¡Es así como cada persona crea su propio futuro ahora mismo!

Habiendo conocido tus propias ataduras, es decir, las malas cualidades del alma,

¡deberías ser consciente de la posibilidad de elevarte desde la oscuridad y brillar en la

Luz!

La carne contiene las ataduras para el alma, pero al mismo tiempo esas ataduras

proporcionan la oportunidad para el crecimiento.

¡Tú puedes someter y controlar los deseos de la carne mediante la abstinencia! ¡Tú

puedes fortalecer tu fuerza de voluntad luchando contra tus defectos!

Al abstenerte de los excesos en la comida, conquistas el deseo de comer en

demasía. A través de la abstinencia de toda charla ociosa, conquistas tu mente. A base

de forzarte a ti mismo a controlar y a eliminar de inmediato tus emociones negativas,

obtienes la capacidad de controlar tu esfera emocional. Por medio del cultivo del amor

como el estado del alma, ¡diriges tus pasos hacia la Luz!

Los recursos para controlar el estado interno de tu propia alma están en el interior

de la estructura multidimensional de tu organismo. Hablo de los chakras. Después de

haber aprendido a controlarlos, a fuerza de conocerte a ti mismo en el interior tu propio

cuerpo, serás capaz de abandonar temporalmente esta envoltura material ¡a fin de

viajar en la Luz, conocer la Luz y unirte con la Luz!

Un cuerpo humano ¡es la singular y perfecta creación de Dios! Está diseñado para

vivir 700-900 años, durante los cuales uno puede seguir desarrollándose a sí mismo como

un alma. Muchos en la Atlántida vivieron tanto como eso. Puedo decir lo mismo respecto

a discípulos exitosos de Dios que vivieron dispersos entre las personas en la zona central

de Eurasia en la misma era.

El potencial de salud inherente a la estructura de un cuerpo humano hace posible

restaurar y reavivar el desempeño de sus sistemas y órganos quebrantados. La plena

aceptación y aplicación de este conocimiento ¡podría producir una revolución en la

medicina moderna! Los casos de curación en los que el poder de un alma humana fue

usado para restablecer las funciones corporales y la salud son bien conocidos por tus

contemporáneos, a pesar de lo cual el absurdo y la barbarie, manifestados en la falta de

comprensión del sentido de la vida en la Tierra, amenazan a la humanidad con

problemas y desastres…

Esto es de esa manera debido a que uno de los propósitos de los desastres naturales

y tecnológicos que ocurren en el planeta es obligar a la gente a empezar a pensar en el

sentido de la vida humana y acerca de la vida del planeta entero sobre el cual vive la

humanidad…

Tú eres una parte de aquello que es llamado humanidad y ¡puedes empezar a

cambiar ambos: tu futuro y el futuro de la Tierra!

¡Y que cada persona lo haga empezando con su propia autotransformación!

… Cuando algo malo te suceda, ¡acostúmbrate a hacerte la pregunta «¿para qué?»

en lugar de «¿por qué?»!

Ponerte a buscar tus faltas y errores en tu pasado ¡siempre es útil! ¡El

arrepentimiento es algo necesario! Pero ¡aún más útil es mirar hacia el futuro! En este

caso, la superación de cada obstáculo en tu destino te alzará hasta el exterior de un

abismo de sufrimiento, al exterior de la cautividad de las causas y efectos del samsara.

 

Esta actitud positiva con una mirada hacia el porvenir te capacita para atravesar de

forma rápida y eficiente los tramos difíciles de tu propio destino, y no lanzar sobre tu

futuro sombras de nuevos errores.

Y lo más importante de todo para ti es ¡siempre sentir la Presencia de Dios en todo,

en ti mismo y en lo que esté pasando contigo ahora mismo!

 

 

Hermes Trimegisto
 
 
 
 

Estas claves las tenemos en este libro:

 

Libro de los Nacidos en la Luz. Revelaciones de las Divinos Atlantes

 

https://www.swami-center.org/es/text/nacidos-en-luz.pdf

 

 

Claudia G. De Vicenzo bajo hipnosis de regresión realizada por Dolores Cannon:

 

Creo que he venido para ser parte del movimiento*. Como si estando aquí pudiera traer energía que permita que ese movimiento se produzca en el Planeta Tierra. Tenía que venir al Planeta Tierra para prestarle atención a la Galaxia.

Los Creadores de la Galaxia estuvimos discutiendo dónde ir para poder ayudar a este movimiento. Vimos esta luz, esta luz azul que es el Planta Tierra que no es tan importante pero es azul y es linda. Parece que si haces un cambio en este planeta todo lo que hay alrededor de la Galaxia sentirá ese cambio. ¿Sabes lo que quiero decir? Que este pequeño planeta azul es chiquito pero muy importante. Sí, es como un pequeño planeta pero con mucha energía.

Decidimos venir acá pero no sé si nos vamos a encontrar todos porque no todos estamos acá. Algunos estamos pero otros decidieron quedarse afuera del planeta como conciencia. Están con nosotros siempre. Somos parte de esa UNIDAD.

Es una cosa estúpida venir acá. Cuando estás ahí puedes hacer de todo. Pero cuando se viene aquí es todo tan diferente y duro. No es lo que pensé que sería y a veces me siento sola. Unas veces siento que no podré hacerlo, pero otras siento que sí podré. Es mucho más duro de lo que creí que sería. Cuando entras al cuerpo es como un rayo entrando en el cuerpo adentro de tu madre y entonces se siente RESTRICCIÓN. Eres tan grande y de repente tienes que estar en un pequeño punto donde todo es muy oscuro y se siente miedo por cualquier cosa. Y tienes esas emociones; de repente lloras y de repente ríes. Todo es un drama y no puedes manejar todo ese drama. ¿Qué se supone que este drama significa? Y eres parte de ese drama; no puedes salir de ahí.

En la otra existencia no se tienen emociones, o al menos no este tipo de emociones. Todo es limpio y claro, tranquilo. Sabes todo. La peor parte es esta cosa dramática de la emociones. La gente que llora, gente haciendo toda una historia y un lío por malos entendidos. Y no puedes comunicarte con la mente; tratas y tratas, pero no escuchan.

El miedo es la peor parte; no me gusta el miedo. El miedo hace cosas en tu cuerpo; tu cuerpo es muy sensible a tu miedo y, de pronto, cuando empiezas a sentir miedo, todo se convierte en un lío. Y no puedes salir de ese miedo; tratas de recordar quién eres pero a veces no es fácil recordar. A veces piensas que es tu mente la que está haciendo todas estas cosas… y piensas ¿de qué está hablando? Si lo único que existen son estas rutinas… y esta vida… cosas tontas.

Si realmente te das cuenta, teniendo esos recuerdos, no podrías existir aquí. Esa es la razón por la cual olvidas De otra forma no permanecerías apegada a este cuerpo. Y cuando tienes miedo… el miedo es la forma de mantenerte apegado a este cuerpo. Cuando tratas de volver a casa, entonces tienes miedo y te olvidas de todo, y estás otra vez acá. Pero ¿sabes?... no estás completamente encarnada aquí.

No es la primera vez que estoy metida en esto. Vengo cuando estos tipos de cambio están teniendo lugar. Siento que soy algo así como la madre de la Galaxia. Entonces tengo que estar acá para cuidar de mi pequeña niña. Por eso he decidido estar en este pequeño planeta que tiene mucha energía. Tengo que prestar atención a muchas cosas. A veces podemos y a veces no. No es nuestra culpa porque a veces pasan cosas que no están bajo nuestro control. Lo único que podemos hacer es cuidar a nuestra pequeña niña (la galaxia).

Cuando vienes te olvidas de todo y lo único que te queda es esta vida. No hay forma de saber quién eres. De todas formas tampoco hay forma de usar todo ese poder que traes. Algunas veces necesitas o quieres usar ese poder pero te das cuenta de que no puedes. Este cuerpo no es suficiente para poder contener a toda esa energía que eres. Y lo que estás mandando a este cuerpo no es toda tu energía. Sólo envías una parte de tu energía para poder estar en esta encarnación. De otra forma no puedes estar aquí. La galaxia es algo más pequeño que el nivel de energía que eres, este Planeta Tierra es más pequeño de la energía total que eres, este cuerpo es más pequeño que la energía total que eres. Te mueves de cosas pequeñas a cosas grandes y de cosas grandes a cosas pequeñas. Todo se está moviendo en ciclos.

 

Semillas Estelares – Claudia González De Vicenzo
*cambio de nivel de vibración de la Tierra (elevación a la 4ª dimensión)
 
 
 

UN NUEVO MAPA DE LA REALIDAD

 

Creo verdaderamente que si mis semejantes, los seres humanos, pudieran disponer de las mismas oportunidades que a mí se me ofrecieron de estar en relación con pacientes moribundos y con los que me contaban sus EET* o ENCL**, la mayoría llegaría a las mismas conclusiones fundadas que yo.

Lo que aprendí de ellos en cuarenta y dos años de estudio incesante, y lo que afirmo que pueden enseñarnos, se resume en las quince ideas siguientes:

 

1—La conciencia no depende del cerebro, ni es producto o subproducto de este

2—La conciencia sobrevive a la muerte. No tiene limitaciones de tiempo y es eterna. No está limitada por el espacio, el tiempo o la forma. No es materia ni energía. Es individualizada, inmortal e indestructible

3—No existe salvación eterna ni condena ni juicio eternos por parte de un ser superior. Se trata más bien de la existencia eterna y de la evolución progresiva de las almas en la conciencia cósmica, cuya mejor definición es el mandato universal de amor incondicional a todas las cosas, incluido uno mismo

4—El sentido y el propósito de toda la existencia es evolucionar hacia una expresión o manifestación pura de amor incondicional por todas las cosas. El amor incondicional es el principio organizador supremo que mora en el universo/metaverso

5—Todos nosotros procedemos y regresaremos a la misma Fuente o Creador, que se puede describir como amor incondicional total y perfecto, verdad absoluta y conocimiento total

6—Todos los seres vivos son uno, aspectos de un todo interconectado, elementos vitales, todos ellos, en la matriz de la creación. No existe dicotomía real o verdadera entre seres animados y seres inanimados

7—Lo que sembramos, recogemos. Lo que hacemos a los otros nos lo hacemos a nosotros mismos, totalmente. Esto incluye lo que hacemos a los animales, los árboles, los océanos, los ríos, la Tierra, su atmósfera, y al espacio exterior, pues toda la creación es una matriz interconectada e interdependiente

8—Después de la muerte, habrá una revisión comprensiva en presencia de la Fuente o Creador y Todo-lo que es, que incluirá todos los sentimientos, pensamientos, palabras y acciones, así como el impacto total que hemos tenido en el conjunto de la creación. Todo se revelará. Nada quedará oculto.

9—En esta revisión de vida, nos juzgamos a nosotros mismos en presencia del amor incondicional puro, el conocimiento total y la verdad absoluta. No hay ningún juicio externo, solo nosotros nos juzgamos a nosotros mismos ante el amor, la belleza y la perfección indescriptibles

10—En la revisión de nuestra vida, sentimos la alegría y el amor que hemos procurado cientos de veces, a la vez que sentimos el dolor y el sufrimiento que hemos causado cientos de miles de veces

11—Dondequiera y en cada ocasión que produjimos dolor y sufrimiento, nos comprometemos diligentemente a un proceso de expiación plena (y algo más) para compensar o reparar el daño que causamos. Esta reparación se produce en el curso de las vidas futuras en diversas formas, tiempos y lugares

12—Durante toda la eternidad nos manifestamos en tantas formas y lugares diversos como sea necesario para ofrecer reparación a aquellos a quienes dañamos y para aprender a amar a todas las cosas incondicionalmente, nosotros mismos incluidos, hasta poseer este amor de manera perfecta y constante

13—Cuando dominamos la práctica constante del amor incondicional, nos reunimos de nuevo como Unidad con la Fuente de la que procedemos, porque nos igualamos o armonizamos con la vibración de la Fuente. Este es el estado de  bienaventuranza sublime conocido normalmente como “cielo”. No hay ninguna forma de ser más elevada. Esta es la perfección, el amor y la dicha totales. Ha concluido el renacimiento de la forma, salvo para aquellas encarnaciones voluntarias a fin de servir al bien mayor

14—Solo podemos ser tan fuertes como el eslabón más débil. El bien del uno y el bien de los muchos son simbióticos. Ambos florecen en nuestro estado natural ideal de unidad, armonía, paz y amor perfectos

15—Todo sufrimiento colectivo es autoinfligido colectivamente, nacido de ilusiones y percepciones equivocadas, causado por no vernos a nosotros mismos y a la realidad mayor tal como verdaderamente somos dentro del cuadro más amplio y el diseño más grandioso. La Fuente o creador no es responsable de las desdichas ni el sufrimiento que nos ocasionamos a nosotros mismos y a nuestro planeta por nuestra propia decisión y libre voluntad

 

JOHN R. AUDETTE

 

*EET – experiencia espiritualmente transformadora
**ENCL – experiencia de conciencia no local
 
 
 
 
Conciencia humana y finalidad en el cosmos

 

Una matriz cósmica más allá del espacio-tiempo codifica el universo del espacio-tiempo, que se comporta entonces de una manera coherente con lo que conocemos como proyección holográfica. El universo está in-formado por la conciencia profunda más allá de él. Actúa como un campo de conciencia no local, del que la vida sensible es la manifestación localizada.

Se ha deducido de los diversos textos y tradiciones sagradas que el universo (la realidad material) surgió como un camino para que su Fuente se conociera a sí misma:

“Yo era un tesoro escondido, y quise ser conocido”

Esto es una reminiscencia del “conócete a ti mismo”, la célebre máxima del oráculo de Delfos. Se atribuye la autoconciencia a aquellas criaturas que están en lo más alto, o con una mayor realización de la conciencia. La autoreflexión es uno de los atributos apreciados de la autoconciencia; pero ¿cómo puede reflejarse el todo en sí mismo? La autocomprensión es algo que atribuimos a cada conciencia individual que ha alcanzado su objetivo. Como especulación, me pregunto cómo sería la autocomprensión a una escala mayor. ¿La autocomprensión como una conciencia planetaria?, ¿Cómo una conciencia galáctica galáctica? ¿y finalmente como una conciencia cósmica plenamente realizada y autoconsciente a través de todas sus manifestaciones  localizadas?  Asombrosa iniciación.

La conciencia humana es parte de un todo mayor. Como seres sensibles, recibimos parte de la conciencia que impregna el espacio-tiempo, y por lo tanto somos afectados por ella, ‘animados por ella’, y en respuesta influimos en el todo. Nuestras expresiones individuales de conciencia en el espacio-tiempo se reflejan a su vez en el campo superior de conciencia no local, el ‘logos’ o estado fundamental del cosmos.

Cuanto mayores sean nuestras percepciones individuales y nuestra realización consciente, mayor será el reflejo total de la conciencia cósmica en su integridad, del mismo modo que el mayor brillo de una determinada joya en la red de Indra aumenta el brillo total de toda una red. La matriz cósmica de la conciencia es in-formada a través del conocimiento  consciente que emerge de sus partes. Cuando cada uno de nosotros despierta, la red cósmica brilla con un poco más de intensidad. Si suficientes conciencias localizadas despiertan en este planeta, podemos catalizar un campo planetario localizado en la consciencia consciente, una red planetaria que esté suficientemente preparada (pulida) para “implantar” la conciencia superior que penetra el cosmos: la inmanencia de la Supermente, por utilizar la terminología de Aurobindo. De este modo, cada uno de nosotros es un agente consciente de la realización y la inmanencia cósmica.

Todos tenemos obligación, mientras existamos en este planeta, de aumentar las expresiones individuales, localizadas, de la conciencia. Al hacerlo, influimos e inspiramos a otros con nuestra vida para que perfeccionen la suya, a la vez que reflejamos nuestra contribución consciente en la fuente QUE ES. El tesoro escondido que está en el núcleo mismo de nuestra existencia desea ser conocido ‘para que nosotros seamos conocidos’ a través de nuestras aventuras individuales de autocomprensión, para ‘traer todo de vuelta a casa’.

Después de la autoconciencia individual viene la conciencia colectiva y planetaria. Las tecnologías emergentes y los movimientos sociales de este planeta pueden ser parte de este proceso, in-formando una mente ampliada y un abrazo empático en toda la superficie de la Tierra. Y un día podremos presenciar un gran despertar, sin precedentes en este planeta; y este puede ser perfectamente el sentido subyacente de la vida sensible, con los seres vivos como agentes conscientes del despliegue evolutivo.

 

La Naturaleza de la Realidad – Edwin Laszlo
 
 
 
 

Así como para aprender cualquier carrera “X” o graduarnos en ella es indiferente que sea un hombre o una mujer quien está estudiando, para el aprendizaje de las materias del amor el espíritu no se preocupa por encarnar en un cuerpo de hombre o mujer. El espíritu escoge el cuerpo adecuado según lo que se vaya a aprender. Lo importante es el aprendizaje o enseñanza, pues el cuerpo es solamente un medio para que el espíritu se haga tangible.

Así como en la vida material nos vestimos según la ocasión o el lugar para donde vamos, y seleccionamos un vestido diferente si vamos para el trabajo de oficina, para el trabajo de campo, para una fiesta, para un matrimonio o si vamos a hacer deporte, el espíritu, para cada una de sus vidas siempre escoge el vestido adecuado, el cuerpo de hombre o de mujer, junto con las características y la personalidad adecuadas de acuerdo a lo que vaya a aprender. El espíritu por ser inmaterial, no tiene sexo, encarna en un cuerpo de hombre o mujer que es lo que define el sexo en gran porcentaje, pero no lo único.

Escogemos el cuerpo con todas las características que requiramos para el aprendizaje, enseñanza omisión: un cuerpo, alto, mediano o bajo; blanco, negro, albino; delgado o robusto; ojos claros negros o cafés; nariz chata, carnosa o aguileña, senos grandes, medianos o pequeños, abundantes o pocas nalgas, entre algunos ejemplos.

Mediante nuestro libre albedrío, a esa estructura del cuerpo de hombre o mujer que escogemos, le podemos añadir otros detalles o características relacionados con enfermedades o invalideces que necesitemos para el aprendizaje, enseñanzas o misiones y crecer espiritualmente. Estos detalles pueden ser desde el inicio de nuestras vidas o para el intermedio o final de ellas y pueden ser de forma permanente o durante algún periodo de tiempo.

Quienes lo escogen para el inicio de sus vidas y en forma permanente, nacen con enfermedades o problemas físicos, tales como: carencia de algún miembro u órgano de su cuerpo, un pie o mano más largo que otro; exceso o defecto de dedos en pies o manos; labios leporinos; síndrome Down, problemas cerebrales, entre otros, de acuerdo a lo que hayamos escogido. Con estas enfermedades aprendemos materias como la paciencia, la humildad, la fortaleza y elevamos nuestro nivel espiritual.

Nos han enseñado que muchas de estas enfermedades con que nacemos o adquirimos durante la vida son hereditarias, que se transmiten de generación en generación, y que otras son causadas por la edad de la madre en la concepción, matrimonios entre familiares, consumo de alcohol y fármacos durante el embarazo, entre otras causas, pero la verdad es que esto no es cierto. Muchas de estas enfermedades son escogidas por nuestros espíritus, antes de encarnar, para aprendizajes y enseñanzas y nuestro crecimiento espiritual. Para que estas enfermedades o invalideces se desarrollen, las células de nuestro cuerpo se van transformando hasta llegar al estado de enfermedad o invalidez escogido, que ya lo habíamos predeterminado nosotros mismos, nuestros espíritus.

 En conclusión, no hay enfermedades hereditarias, no hay problemas hereditarios, todo se da de acuerdo a lo seleccionado por nuestros espíritus. Quienes creen que las enfermedades se heredan, se transmiten de generación en generación, debo decirles que esto no es cierto. Si en algunos casos se da entre familias es por aquello de la ley de la atracción. Ellos piensan y creen que tendrán x enfermedad, luego la atraerán. “Todo lo que piensas, eso atraes”.

Algunas enfermedades también las podemos escoger para que se desarrollen durante algún periodo de nuestras vidas, bien sea en forma temporal o para que nos conduzcan a la muerte, tales como cáncer, una tuberculosis, un ébola, una enfermedad pulmonar obstructiva crónica, una enfermedad cerebrovascular, una enfermedad de corazón, un alzhéimer, etc., también escogidas para aprendizajes o enseñanzas.

No existe ningún espíritu que a través de sus múltiples vidas haya sido siempre hombre o siempre mujer. En unas vidas somos hombres y en otras mujeres o de los hombres por sus características, pueden estar seguros de que en alguna de sus vidas ya han sido hombres o mujeres y se están burlando de sí mismos.

Igualmente, antes de encarnar en cada vida y con nuestro libre albedrío escogemos para ese cuerpo la fecha de nuestra muerte, la forma en que ha de morir nuestro cuerpo y la ciudad o población en la que ocurrirá, lo cual es inmodificable, y la muerte ocurrirá como la elegimos. Cuando se viene a aprender en una vida, solo hay una forma de detener el aprendizaje o enseñanza y es suicidándose; el suicidio es una muerte que nunca es escogida; se puede decir que es cortar el curso de esa vida, el curso de nuestro aprendizaje. Es algo similar a la cancelación de un semestre de universidad cuando todas o parte de las materias se ven perdidas. Se cancela el aprendizaje del semestre pero deben repetirse las materias más adelante.

Entendido esto, pueden comprender por qué las personas mueren a diferentes edades, de diferentes formas y en diferentes lugares, incluyendo los llamados abortos y la eutanasia* que igualmente son formas seleccionadas para morir. Todos escogemos el cuándo, el cómo y el dónde morir. Cuando vemos grandes tragedias de aviación, de terremotos, de tsunamis, erupciones volcánicas destructivas, de epidemias de pestes, actos criminales masivos, donde mueren miles o cientos de personas, ellas han escogido morir en esa fecha, de esa forma y en esa ciudad o país. ¿Acaso no han oído de personas que los ha dejado un vuelo y ese vuelo se siniestró? Ellas no habían escogido ese día para morir.

El cuerpo es donde se hace presente el espíritu para aprender, cumplir misiones, enseñar, para finalmente ser un Ser de Luz.

 

Revelaciones de DIOS – Alfonso Cortés R.
 
*si elegimos para nosotros la eutanasia por cuestiones justificadas, no se trata de un suicidio y no es tenido en cuenta como lecciones no aprendidas y aplazadas