Anatomía de un engaño

 
 

Este engaño pone en evidencia a los antiguos engaños a los que fuimos sometidos, es decir, pone en evidencia cómo se controla a la humanidad con diferentes “Revelaciones” –engaños- de forma que nunca lleguemos a tener las ideas claras y que siempre acabemos enfrentados.

 
Una vez más:
 

¿Sitúa alguien el Poder fuera de ti? Si es así, estás frente al engaño. ¿Sitúa alguien a Dios fuera de ti? Si es así, estás ante el engaño.

La realidad del Universo es que todos somos UNO, partes de un mismo SER y que cada uno de nosotros somos una partícula de ese SER, del cual formamos parte. No existe el pecado; tan solo existen lecciones y cuanto más le queda a uno por recordar más se dejará llevar por el egoísmo. Un alma que ya ha experimentado mucho, lo normal es que sea altruista. El Universo nos provee dependiendo de las lecciones que necesitamos recordar. Todo ello constituye un aprendizaje para ir comprendiendo poco a poco que todo lo que existe está en nosotros y que los ansiados mundos a los que llamamos ‘Cielos’ forman parte de nosotros. La existencia aquí consiste en tomar consciencia de Quienes Somos y nuestro bagaje, lo que aportaremos al Universo, serán nuestras vivencias y las emociones asociadas a ellas.

 

La nueva Revelación:
 

Joseph Smith era un joven y humilde campesino que allá por el año 1823 vivía en el estado de Nueva York, cerca de la actual ciudad de Elmira. Un buen día, cuando se hallaba dedicado a la oración, mientras hacía un alto en su labor de arar su herencia paterna, vio cómo repentinamente delante de él tomaba forma una figura luminosa y “celestial” que dijo ser el ángel Moroni. Este ser siguió apareciéndosele en fechar sucesivas y le fue instruyendo acerca de lo que en el futuro debería hacer, sobre todo en relación con sus ideas religiosas, que quería que fuese diseminado entre sus familiares y vecinos.

De nuevo estamos ante un caso en que alguien dice que tuvo una visión. Pero en esta ocasión, este alguien tuvo pruebas de que la visión no era fruto de su imaginación. El ángel Moroni le dijo que le iba a entregar una especie de tablas de oro, escritas en caracteres antiguos (que él le enseñaría a descifrar), en las que mostraba la historia antigua de pueblos llegados por mar desde Europa que habían habitado Norteamérica, así como las creencias que tanto Joseph Smith como sus seguidores deberían sustentar en adelante.

El misteriosos ser cumplió su palabra y un buen día le dijo que debajo de cierta piedra, en el campo, encontraría las tablas o láminas de oro, y que podía llevárselas durante un tiempo para traducirlas y dárselas a examinar a peritos que testimoniasen su existencia. Así lo hizo Joseph Smith. Y no solo en una sino en dos ocasiones se levantó acta ante notario y más de diez testigos de la existencia y pormenores de dichas tablas, describiéndolas en detalle en cuanto a número de ellas, peso, forma y contenido. En ambos testimonios escritos (que guardan con gran celo en el templo central de la Iglesia mormona en Utah) se hace constar ex profeso que dichas tablas fueron examinadas por expertos y especialistas en metales y que todos estuvieron de acuerdo en que eran de oro puro, y que si se cotizaran según el precio corriente del oro tendrían un gran valor por la gran cantidad que contenían.

Tal como le había dicho el “ángel” y una vez traducidas y transcritas, Joseph Smith las colocó en el sitio que le indicó su celestial confidente y ya nunca más las volvió a ver. El contenido de dichas tablas es lo que constituye la mayor parte de la “sagradas escrituras” de la Iglesia mormona.

Auxiliado el campesino en sus creencias con todos estos hechos de los que no podía tener la menor duda y auxiliado por todas las personas que fueron testigos de estos y otros hechos paranormales (para ellos son sobrenaturales), comenzó a extender la nueva religión de la “Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”, tal como la denominó oficialmente.

Lo que ahora nos interesa es las circunstancias de las pruebas concretas (y demostrables desde el punto de vista histórico) del hecho de la aparición de un ser extrahumano a un mortal al que adoctrinó extensamente acerca de toda una serie de creencias y ritos. Creencias y ritos que dieron lugar a la actual Iglesia mormona, firmemente arraigada en el oeste de Estados Unidos y con una fuerza expansionista superior a la de la mayoría de las religiones seculares y clásicas.

El lector se sorprendería si conociese la enorme semejanza que existe entre lo que le sucedió a Joseph Smith y lo que le ha sucedido a muchísimos otros seres humanos, no solo famosos iniciadores o reformadores de religiones, sino a simples mortales cuyos casos nunca fueron reconocidos por sus coterráneos por juzgarlos puras invenciones de su exaltada imaginación.

En la actualidad estoy absolutamente convencido de que muchas de la apariciones que la gente dice haber tenido tienen algún grado de objetividad y se dan no solo en el seno del Cristianismo sino en todas las religiones, y en algunas de ellas con mucha mayor abundancia que en el Catolicismo.

Estas intromisiones directas y visibles de los dioses en las vidas humanas se dan también fuera del contexto religioso, bajo otros nombres y en otros marcos que nada tienen que ver con lo religioso; por ejemplo bajo la forma de “espíritus guía”, “maestros superiores”, “extraterrestres”, etc.

Hoy no tenemos absolutamente ninguna duda de que lo que los antiguos llamaban “dioses”, y los enmarcaban en todo un complejo sistema de creencias y ritos, es exactamente lo mismo que los modernos denominamos con el genérico término de “fenómeno OVNI”, cuando este se entiende en toda su amplitud y profundidad. Es decir, las inteligencias que están detrás del llamado fenómeno OVNI son las mismas que los antiguos personificaban en los diferentes dioses. Las intenciones de su presencia entre nosotros, o de su intromisión en nuestras vidas, son en el fondo las mismas.

 

El engaño está servido:
 

-estas gentes creen en Padre, Hijo y Espíritu Santo. Es decir, división incluso en Dios, a pesar de que luego cuenten que se trata de un solo Dios; sigue la Diosa eliminada, lo cual deja a la mujer, a la energía femenina, en una precaria posición

-los hombres serán castigados por sus propios pecados y no por la transgresión de Adán. Es decir, pecado, o lo que es lo mismo: culpa

-creen que por la expiación de Jesús Cristo todo el género humano puede salvarse mediante la obediencia a las leyes y ordenanzas del Evangelio. Es decir, seguimos con el timo de la Biblia y los Evangelios

-ordenan Fe en Jesucristo, arrepentimiento, bautismo por inmersión para la remisión de los pecados e imposición de manos para comunicar el don del Espíritu Santo. Es decir, en realidad se avanza nada con respecto al Cristianismo  Trinitario de Roma, el cual llevó al Oscurantismo más atroz y al abuso del hombre sobre el hombre hasta unos límites propios de las gentes de la mayor oscuridad imaginable

-creen que la Biblia es la palabra de Dios, así como también lo es el Libro de Mormón

-creen en la restauración de las Diez Tribus de Israel y que Cristo reinará personalmente sobre la Tierra

 

  

Como se puede observar, los engaños típicos siguen presentes. Por lo tanto se trata de un engaño más para ser expandido sobre la Tierra mediante una propagación haciendo proselitismo, de una forma muy similar a como lo hacen los Testigos de Jeová.

 

Hemos de tener un gran cuidado con las “apariciones” o con los avistamientos, ya que la interferencia con el hombre en la mayoría de las ocasiones suele revestir oscuras intenciones, pues los oscuros se nos presentan con el disfraz de “buenos”, y aún hemos de tener más cuidado con las demostraciones físicas para dejar claro que se trata de una realidad lo que se vivió, pues todo ser de los otros planos, planos de mayor frecuencia, como el plano astral, pueden hacer cambios permanentes en nuestra materia instantáneamente, ya que todo el Universo es mental y los planos de más elevada frecuencia tiene potestad sobre los de menor frecuencia. El que sean capaces de hacer “milagros” o portentos poco significa, pues se utilizan esos portentos para hacernos caer en el error sin que nos queden dudas en lo que se nos pide que hagamos.

 
 
Nota: desde el párrafo "La nueva Revelación" hasta "El engaño está servido" se trata de extractos del libro Defendámonos de los dioses, de Salvador Freixedo
 

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¿Alguien venido del espacio o un ser de otra dimensión nos da órdenes o nos hace peticiones de algo? ¿Nos pide construir un templo o nos pide el culto a alguien externo a nosotros? ¡Cuidado! Si esto ocurre se trata de un ser de la Oscuridad.

A veces obedecer una sencilla orden de uno de estos seres supone el entrar en una espiral de dominación de él hacia nosotros y caer en desgracia; esto es lo que ocurre cuando obedecemos alguna de las órdenes de esos niños con los ojos sin esclerótica (ojos absolutamente negros, sin la parte blanca); estos niños suelen pedir con insistencia algún favor tan solo para que cedamos.

Todo aquel ser que nos prometa que tras obedecerle obtendremos superioridad sobre los demás seres, que regiremos sobre ellos, etc., es un ser de la Oscuridad. Si un ser nos promete la inmortalidad tras obedecerle, sin habernos ayudado a crecer en lo espiritual mediante enseñanzas que lleven a la unidad de todos nosotros y al Amor Incondicional, se trata de un ser de la Oscuridad, pues la inmortalidad sin habernos elevado en lo espiritual es algo imposible.

¿Alguien llegado aquí nos enseña sobre las Leyes del Universo, las cuales llevan siempre a nuestra liberación, y entrega enseñanzas que contribuyan al Amor incondicional? ¿Enseña que en los mundos duales lo importante es aprender a equilibrar? ¿En su presencia todos nuestros miedos se disipan y sentimos una gran felicidad? Entonces lo normal es que estemos ante un ser de Luz.

 
 
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MAESTROS ASCENDIDOS, aclaraciones

 

Actualmente los oscuros, quienes nos tienden las trampas, están tratando de engañarnos sembrando dudas acerca de quienes llamamos Maestros Ascendidos, pues para los oscuros lo importante es que dudemos de todo y sobre todo de los seres que más nos pudieran acercar a la Luz y liberarnos de ellos.

 

Estas gentes, los oscuros, ahora nos dicen que aquellos a los que llamamos Maestros Ascendidos son en realidad demonios, Arcontes, o seres negativos y que hemos de desconfiar y alejarnos de ellos.

 

Cualquiera de nosotros que no sea un principiante, cualquiera de nosotros que lleve mucho camino recorrido habiendo progresado hacia el bien, hacia el amor, sabe que LO IMPORTANTE ES EL MENSAJE, no el mensajero.

 

Alguien que avanzó en lo espiritual sabe que todo mensaje que incite a la unidad de todos nosotros y nos haga comprender nuestra auténtica misión en este mundo, el porqué de este viaje, nuestra unidad con el TODO y que nosotros somos una “chispa” de eso que llamamos Dios, es un Maestro de la Luz.

 

Si alguien nos entrega mensajes que incitan al odio y a la separación entre nosotros; si alguien nos hace ver superiores a los demás o nos hace ver como unos seres pecadores, unos seres sin importancia, aislados en el Universo y sin potencialidades, ese ser es de la Oscuridad y no importa si se disfraza de Maestro Ascendido, de catedrático, de gran líder político o de Dios. Es el mensaje lo importante y nosotros hemos de estar preparados para desecharlo como trampa o intento de engaño por parte de la Oscuridad.

 

No hemos de dejarnos engañar una vez más creyendo que quienes nos entregan los mensajes capaces de liberarnos son falsos mensajeros y que quienes nos entregan mensajes que nos atan son los verdaderos mensajeros, pues es el mensaje lo que importa y hemos de aprender a seleccionarlo viendo si resuena con lo más elevado de nosotros o no. No importa el mensajero.

 

El Llibertario

 

 
 

¿Se habrán dado cuenta algunos de los nuestros de que este es un mundo dual?

 

En estos mundos existe tanto la Luz como la Oscuridad*. Si existe la Luz y la Oscuridad, ello es lo mismo que decir que existe el Bien y el Mal y que nosotros como Creadores podemos crear tanto en el extremo del Bien como en el del Mal, o en múltiples elecciones intermedias.

 

Algunas personas han sido dirigidas a pensar que todo este mundo procede de la Oscuridad; estas gentes en cuanto oyen hablar de de Seres de Luz rápidamente acuden a mostrar que se trata de engaño, como intentando “salvar” de la manipulación a los pobres incautos, cuando los engañados son ellos.

 

En los mundos duales lo importante es el equilibrio.

 

Si existe la Luz, entonces existen los Señores de Luz, maestros que tienden a mostrarnos el camino de la Luz. Del mismo modo existen los Señores de la Oscuridad, seres que tienden a que elijamos los caminos de la Oscuridad.

 

Existen gentes de las nuestras que fueron llevadas a ver tan solo la Luz, el Bien, olvidándose de que están en un mundo dual y de que aquí además del Bien existe el Mal, fruto tanto lo uno como lo otro de nuestras elecciones y de nuestro actuar. Estas gentes han sido inducidas a pensar que teniendo tan solo en mente la Luz la Oscuridad desaparece.

 

Lo importante es aprender a equilibrar y a actuar para que ese equilibrio tenga lugar. Esconder la cabeza no es solución.

 

Quienes nos tienden las trampas saben que las gentes de ambos extremos son gentes anuladas para enseñar a equilibrar, pues unos tienden a producir bajas vibraciones, las cuales son incompatibles con las altas y los otros tenderán a producir vibraciones altas tan solo, más bien propias de los mundos no duales y estarán fuera de escena aquí, pues entre encarnaciones se hallarán en esos mundos que anhelan; aquí vinieron  por decisión propia para experimentar emociones, algo que en esos mundos superiores no existe.

 

Se trata de trampas tanto en el caso de pensar que este mundo procede de la Oscuridad y que el Señor de este Mundo es un Ser de la Oscuridad como el pensar que hemos de estar siempre con la Luz y actuar como si la Oscuridad no existiese.

 

Quienes nos tienden las trampas saben que el equilibrio no se conseguirá por ninguno de los dos extremos en un mundo dual en el que lo importante es aprender a equilibrar.

 

El Libertario

*la Oscuridad resulta de la ocultación de la Luz, pues por sí misma no existe y por lo tanto no tiene propiedades, cuando la Luz sí las tiene (tiene frecuencia, la cual determina el color, se puede filtrar, refractar, etc.)